El mes de febrero no he podido evitar leer y escribir sobre un tema que me encanta: El Carnaval. Sobre esta tradición quería dar unas pequeñas pincelas, con perspectiva histórica, y destacar algunos detalles de esta festividad que se celebra en otros lugares que me han gustado y  compartirlos.

Asimismo quiero aclarar que necesitaríamos fascículos (o más artículos) para  describir todas las particularidades y la inmensidad de tipos de celebraciones y matices que esta festividad tiene alrededor del Mundo, de España, de Cataluña y de los Municipios, pero que a grandes rasgos,  tiene orígenes, tradiciones, nombres y periodicidad similares.

El Carnaval es una festividad de origen pagano que, según unas fuentes se remonta a más de 5000 años con las fiestas que se realizaban en honor al toro Apis en Egipto, según otras, se remonta a los tiempos de la antigua Roma, en torno a las fiestas paganas en honor al dios Baco (dios romano del vino, la fiesta y el caos) y  también en las Saturnales, que eran las fiestas en honor al dios Saturno y en las lupercales, que era la fiesta romana de la fertilidad.

El Carnaval está documentado en España desde la Edad Media. Es una festividad típica de países con tradición católica, una fiesta popular con una duración de una semana, desde el jueves lardero, dijous gras (cuando es tradición aquí de comer la butifarra) al miércoles de ceniza (cuando se celebra el entierro de la sardina).

La palabra Carnestoltes proviene del latín carnem levare cuyo significado es privar de la carne, haciendo referencia a la prohibición que se implantó en la Edad Media por la iglesia católica de no comer carne durante los días de Cuaresma (cuarenta días antes de Pascua).

El origen del carnaval en España se fija en la ciudad de Cádiz donde, en el siglo XV la presencia de mercaderes venecianos hizo que se heredara esta costumbre de celebrar la cuaresma con máscaras y disfraces y se introducen elementos autóctonos como las chirigotas. En Santa Cruz de Tenerife, los carnavales se remontan al siglo XVII.

En algunas localidades de Galicia y Asturias  el carnaval es conocido como Entroido y Antroxu respectivamente, y el jueves lardero, se celebra el jueves de comadres, donde las protagonistas son las mujeres. Es un día en que salen las mujeres disfrazadas a cenar y dejan a los hombres en casa.

En Brasil se celebra entre la tarde del viernes y el mediodía del miércoles de ceniza. Los navegantes españoles, portugueses y holandeses, les llevaron esta tradición donde el carnaval se fusionó con la cultura afro-brasileña, adquiriendo su carácter especial, y se incorporan desfiles, las carrozas, los disfraces, bailes populares y excesos. Aunque sigue la tradición católica, tiene su origen europeo en el carnaval llamado introito (entrada en latín) o entrudo (en portugués) que consiste en tirarse agua de una persona a otra para purificarse.

El viernes de carnaval en Barberà, como es tradición, el Mercat Municipal 11 de setembre, se engalana para la ocasión y nos sorprende con la decoración de las paradas y los disfraces de los comerciantes y se desarrolló el tradicional concurso de disfraces en un escenario centrado en la temática de los superhéroes.

El sábado continuamos de fiesta con la rúa de carnaval por las calles de Barberà y la música de baile para todos los gustos y todas las edades en la plaza del Ayuntamiento.

El domingo descansaremos de tanta gresca pero…. también podemos ir a Sitges para seguir con la fiesta. En esta localidad, esta celebración tiene más de 100 años de historia y es de las más emblemáticas del país con el arribo del rei Carnestoltes la rúa del domingo, la rúa de la disbauxa y la del martes, la rúa de l’extermini son los puntos fuertes, hasta el miércoles de ceniza.

El miércoles es el día que, en muchos municipios, finalizan todos los actos, con los juicios, las comitivas fúnebres, las lecturas de testamentos… todos ellos con la finalidad y tradición de juzgar y quemar a Su Majestad el Rey del Carnaval (a los muñecos que lo representan).

En Barberà le damos una pequeña prórroga al Sr. Carnestoltes, hasta el sábado siguiente, en la que le sometemos a un juicio sumarísimo en el cual se le condena a muerte y se quema,  y nos despedimos de él hasta el año que viene. Los  Diables de Barberà, junto con los de Sant Cugat, Bon Pastor y Terrassa, nos ofrecieron una rúa  de luz con la vistosidad y estruendo espectaculares para concluir con esta festividad.

De una forma u otra, el fuego está presente en esta festividad y con ella, este año, también finaliza el mes de febrero.

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