Mònica, Héctor y Guri posan de nuevo para VeusBarberà. Foto de Beatriz Díaz.

Beatriz Díaz Rodríguez

Mònica, Héctor y Guri, tres personas muy vinculadas a Barberà del Vallès unidas por lo breve, una entrevista a tres para saber más sobre los microrrelatos.

Fui la primera en llegar, me encontré cerrado el local donde los había citado y pensé qué clase de profesionalidad iba yo a mostrar, pero resultó que era sábado por la mañana y que el horario de apertura de ese día era a las once, hora en la que habíamos quedado. Justo subían persianas que la dueña me miraba con una sonrisa sincera que me invitaba a pasar si quería, a la que le contesté que estaba esperando ya que había quedado allí. El primero en llegar fue Guri, como tenía que marchar pronto le dije de empezar ya nosotros. Dispuse mi libreta para tomar notas, Guri traía sus propios apuntes para facilitarme el trabajo, y es que la Microbiblioteca tiene ya una historia detrás importante y extensa. No tardaron en llegar Héctor y Mònica, habíamos escogido un rincón del local que permitiera cierto silencio, no quería perder detalle de todo lo que me iban a explicar.

Guri Comallonga es técnico especialista en biblioteconomía en la Biblioteca Esteve Paluzie. En el año 2010 participó en un curso COBDC de fondo bibliográfico especializado en novela negra de la Biblioteca La Bòbila de l’Hospitalet, que le dio la idea de hacer algo parecido en Barberà del Vallès. Lo habló con la directora, Berta Cama, y decidieron investigar para darle forma. Pensaron primero en el cuento, pero abarcar el género del cuento y crear un fondo bibliográfico especializado era muy complejo, en el camino se toparon con el microrrelato.

¿Qué microrrelato despertó en ti esa curiosidad o lo recuerdas como prácticamente el primero que leíste?

Yo creo que es “Continuidad de los parques” de Julio Cortázar, por lo menos es el que más me impactó, el que reúne todo lo que hace característico a un microrrelato, que tengas que volver a leerlo y darte cuenta que ya te estaba desvelando pistas del final a lo largo del texto, la relectura, algo tan importante en el género, la sorpresa, lo que se dice pero no se escribe. Bueno, además de “El dinosaurio” de Augusto Monterroso.

Fondo bibliográfico de la Microbiblioteca, foto cortesía de la Biblioteca Esteve Paluzie

La decisión estaba tomada, el fondo bibliográfico se especializaría en el microrrelato. A partir de ahí empezó la investigación que les llevó aproximadamente un año. En el camino encontraron que había un submundo ya creado tanto en Cataluña y España como en Latinoamérica, gente que escribía en blogs, con mucha conexión virtual entre ellos, pero no se conocían en persona. Hablamos de autores como Manu Espada, Jesus Esnaola, Rosana Alonso, Pedro Herrero, Agustín Martínez Valderrama, Lola Sanabria o Fernando Valls como crítico literario y la Revista Internacional Microcuentista y en el ámbito de lengua catalana a Jordi Masó Rahola y su blog La Bona Confitura y la Associació de Relataires en Català.

Así nació, en el año 2011 la Microbiblioteca, inicialmente con un fondo de aproximadamente 200 ejemplares, ahora están en los 800. Y con ella, el Microconcurso.

¿En estos años del Microconcurso habéis visto una evolución tanto por parte de escritores como de público?

Nos llegan textos de diferentes países y la participación no deja de aumentar, tanto en castellano como en catalán. En las dos primeras ediciones del concurso teníamos también la categoría local, es decir, de autores locales en un idioma y otro, pero nos dimos cuenta que la calidad de los relatos presentados era muy elevada y perfectamente podían competir en la categoría global. Encontrar un jurado experto que fuera bilingüe y renovado cada año tampoco era tarea fácil, así que decidimos convertirlo en dos únicas categorías, en castellano y en catalán, y cada uno con su correspondiente jurado. En estos años se ha visto un aumento de participación, cada vez hay más gente que escribe pero también hay un público mayor.

Guri, a la izquierda, Mònica y Héctor posan para la entrevista, ¡estamos preparados! Foto de Beatriz Díaz.

Mònica Sempere es actualmente regidora en el Ayuntamiento de Barberà. Fue propietaria de La Copi, la primera copistería de Barberà durante 20 años. En el año 2013 abrió la librería Diarium y escribe con tal sutileza que es impensable hablar de microrrelatos sin estar ella presente, ha vivido momentos muy importantes del género.

Mònica, tú precisamente ganaste la primera edición del premio local del Microconcurso, ¿cuál es tu relación y experiencia con el microrrelato?

Efectivamente, eso fue en el año 2012. Y nuestra relación con el microrrelato empezó por esas fechas. Digo nuestra porque mi marido, Fernando Martínez, y yo montamos la librería Diarium (2013-2015), que estaba en el barrio de la Románica, nos especializamos en el género y conocimos a mucha gente del sector. Previamente también habíamos participado en Relatos en Cadena (REC) siendo finalistas un año Fernando (2012) y al siguiente yo, en ediciones consecutivas, Carles Francino nos decía que eso no había sucedido nunca.

¿Qué caracteriza este mundo del microrrelato?

Sin duda, la solidaridad entre los escritores. Las redes sociales han ayudado, pero hubo un tiempo en el que no nos conocíamos y lo que había era una serie de blogs y unos escritores que únicamente interactuábamos a través de nuestros blogs. Precisamente fue en el primer taller de Microrrelatos de la Biblioteca (2011) en el que nos conocimos muchos de nosotros, ese taller fue impartido por GinesCutillas y ahí nos pusimos cara los unos a los otros, te hablo de Miguel Ángel Flores, Xavier Blanco, Susana Camps, Francesc López y Fernando Martínez, aquel taller fue muy especial, algo surgió.

“El microrrelato es un género narrativo breve que cuenta una historia (principio este irrenunciable) en la que impera la concisión, la elipsis, el dinamismo y la sugerencia (dado que no puede valerse de la continuidad), así como la extrema precisión del lenguaje, que suele estar al servicio de una trama paradójica y sorprendente.”(Fernando Valls, “Soplando vidrio”, páginas de espuma 2008).

Mònica, Héctor y Guri posan de nuevo para VeusBarberà. Foto de Beatriz Díaz.

Héctor Daniel Olivera es conserje en una escuela de Barberà del Vallès, lleva muchos años escribiendo, ha sido galardonado en distintos concursos y finalista en otros tantos, incluso ha hecho de jurado y ha llegado a publicar tres libros.

Héctor, ¿qué tiene el microrrelato para que ahora hablemos más que nunca del género?

Sin duda la sociedad actual es propicia para el género, la brevedad impera nuestro día a día y es algo que por ejemplo vemos en las redes sociales e Internet. Yo creo que estamos viviendo un cambio equiparable por ejemplo al que la fotografía supuso en la pintura. La fotografía expresaba un mayor detalle al mostrado en la pintura, la nitidez, la variedad de colores. Algo similar ocurrió en la literatura cuando apareció el cine, la novela cambió, dejó de ser tan descriptiva, tan detallada, nos dio cierto bagaje al público de las películas que después leíamos una novela, no necesitábamos que nos describieran tanto una escena. Creo que la tercera revolución es Internet y el género al cual favorece es el microrrelato.

¿Pero piensas que ayuda y potencia o que por el contrario también favorece la aparición de ruido? Es decir, todos tenemos acceso a Internet y podemos escribir.

Sin duda Internet ayuda y potencia el género y hace surgir a escritores que quizá de otra manera no sería posible, antes quizá el acceso era más elitista, pero hay que saber diferenciar quién es riguroso y quién no, porque sí que es cierto que existe ese ruido.

Internet nos ha cambiado la vida sin duda, de hecho, Héctor, tienes experiencia precisamente en haber sido un escritor que se ha autoeditado.

Sí, mi primer libro “Mis letras me acompañaran hasta los infiernos”(2014), y que está disponible en el servicio de préstamo de la Biblioteca (sonríe), fue publicado por una editorial pequeña. La experiencia no fue muy buena, así que los dos siguientes los he autoeditado en Amazon, estos son “Podemos y otros relatos indignados” (2015) y “Los jinetes de la epocalípsis” (2017) exclusivo de microrrelatos y que también forman parte del fondo bibliográfico de la Microbiblioteca.

¿Cómo está siendo tu experiencia con la autoedición?

La verdad es que como todo tienes sus ventajas y desventajas, la mayor ventaja es que no dependes de nadie y publicas lo que quieres. En cambio, la desventaja principal es que tú mismo debes ser quién difunda la obra y la distribuya y no es fácil. En Amazon hay centenares de miles de obras, quien te compra allí no es por casualidad, es porque ya conoce tu libro o te conoce a ti. También existe un estigma social, se ha creado la imagen de que quién se autoedita es porque quizá no sea tan bueno o nadie quiera editarlo, y no es así para nada, el mundo editorial es muy complejo.

Mònica, tú en cambio has publicado con una editorial, ¿cómo surgió?

De la manera más casual. Al tener la librería Diarium conocimos a muchísima gente del sector, hacíamos presentaciones de obras muy importantes. En el 2014 Roger Olmo, que es un ilustrador fantástico, presentó su libro “Pequeño catálogo de instantes de felicidad” y vino con su editora. Supo que yo escribía, además de ser diseñadora, y que Fernando ilustraba y nos comentó que tenía un proyecto que nos podía encajar. Pensamos que nunca más sabríamos de ella pero un par de meses más tarde contactó con nosotros para formalizar el proyecto. Se trataba de coger cuentos clásicos y explicarlos en un microrrelato, acompañados de ilustraciones de Fernando. Teníamos total libertad para escoger los cuentos y hacer nuestra versión. Así nació “Pequeños cuentos para leer en 1 minuto” (2015). La experiencia fue buenísima en todos los sentidos.

Y para un público infantil.

Claro, además nunca había escrito microrrelatos para un público infantil aunque realmente el libro está dirigido a todos los públicos, porque los adultos de ahora hemos sido lectores de esos cuentos. Tuvimos que releer los clásicos y también descubrimos que los originales son mucho más crueles de la versión que ha llegado a nuestros días. En La Cenicienta, por ejemplo, a las hermanastras las acaban tirando por un barranco. Así que nosotros lo que quisimos hacer fue trabajar diferentes valores en cada uno de los cuentos y que fueran cuentos que pudieran ser leídos por los niños junto a sus padres y hablar e interpretar el relato, al igual que hacemos con cualquier otro microrrelato, el lector del género es un lector activo. La aceptación fue muy buena, la campaña de promoción del libro nos llevó por toda España. “Pequeños cuentos para leer en 1 minuto” también se puede encontrar en préstamo en la Biblioteca Esteve Paluzie.

Guri, volviendo a la Microbiblioteca, realmente podemos afirmar que la Biblioteca Esteve Paluzie es la primera a nivel mundial que se especializó en el género.

Es así, no hay nadie que tenga ese nivel de especialización y hemos sido los primeros. Estamos muy orgullosos del fondo que tenemos y cabe destacar que los propios autores nos envían sus novedades, nos las dedican y además publicamos la noticia en nuestro blog, siempre es un placer recibirlas. El próximo año la Biblioteca celebra sus diez años en el nuevo emplazamiento, en la Plaza Constitución, tendremos actos especiales. Y en los años 2021 y 2022 celebraremos los diez años de la Microbiblioteca que coincide además con el aniversario de la primera Macroquedada (mayo 2011) de Microrrelatistas y relacionarlo con Barberà del Vallès.

Explícanos qué es la Macroquedada.

Bueno, te lo podría explicar mejor Mònica, pero todos los escritores de microrrelatos se juntan una vez al año y celebran su propia jornada. La primera Macroquedada fue en el año 2011, en mayo, en septiembre se crea la Microbiblioteca y en ocubre-noviembre se celebra aquel taller que realmente resultó tan mágico con Ginés Cutillas, en el que Mònica también participó. Los talleres que durante estos años se han hecho en el marco de la Microbiblioteca han sido impartidos por los mejores: Ginés Cutillas, Joan Pinyol, Isidre Grau, Susana Camps, Fernando valls, David Roas, Flavia Company, etc… un lujo.

Mònica, ¿dónde fue entonces la primera Macroquedada? ¿Se ha celebrado alguna vez en Barberà?

En los primeros años se celebró en Madrid. Se estaba empezando a crear una gran familia, y como te he dicho antes, se destaca la gran generosidad de todos y que la intención siempre es ayudarnos y crecer juntos y por eso se decidió cambiar la localización de la Macroquedada cada año, y un equipo de escritores de la zona se encarga de organizarla, el objetivo es que todo el mundo pueda llegar a participar en alguna de ellas. Se celebra en mayo y hasta el día es por consenso. Así, en el 2014, lo celebramos en Barberà del Vallès. Fue muy especial, porque además coincidió con la presentación del libro “Despojos del REC”, en la fábrica Moritz y con Pedro Herrero como maestro de ceremonias. La comida de todos los escritores fue en el centro cívico Can Amiguet, necesitábamos un espacio grande. En Diarium presentamos además, coincidiendo con la Macroquedada, los libros “Precipicios habitados” de Mar Horno y “Verde como el hielo” de Pedro Sánchez Negreira. Fue una Macroquedada especial porque además de coincidir varios actos e importantes, se hacía en Barberà del Vallès, que para mí es la ciudad del microrrelato.

¿Despojos?

(Sonríe) Resulta que los textos que llegan cada semana al REC son muchísimos, el jurado se divide los textos entre ellos y puedes tener la mala suerte de caer en un “saco” con textos buenísimos, al final esto de los concursos acaba siendo una lotería. Y nos dimos cuenta que por el camino se quedaban textos merecedores de hacerlos llegar a los lectores. Así que en el 2014 lanzamos el libro “Despojos del REC”, un sueño colectivo hecho realidad.

Cartel de la próxima edición 2018/2019, la VIII, del Microconcurso. Foto cedida por Biblioteca Esteve Paluzie.

Héctor y Guri se unen a la conversación y hablamos sobre la cuestión de la suerte y la elección de un ganador. La variable suerte está más que presente, teniendo en cuenta por supuesto que el texto además sea bueno, pero un mes (como en el caso del Microconcurso) pueden competir textos buenísimos y otro mes no tanto, va como va. En todo caso, todos afirman que al final los concursos son una herramienta para escribir, practicar, mejorar, la excusa perfecta para buscar un momento y escribir. También la Microbiblioteca edita el libro recopilatorio con los finalistas y ganadores de cada edición. Y cada mes de septiembre celebra su día de gala con la entrega de premios a los ganadores y respectivos finalistas, invitando a todos los participantes del concurso y gente del sector. En la edición 2017/2018, el acto de entrega de premios tiene lugar el 28 de septiembre, como ya os explicamos en Veus Barberà.

 

Cartel del acto de entrega de premios de la VII edición del Microconcurso. Foto cedida por Biblioteca Esteve Paluzie

La Microbiblioteca se nos hace mayor… ¿pensáis en nuevas acciones de cara al décimo aniversario?

En el curso 2016/2017 empezamos con una prueba piloto para hacer talleres de microrrelatos en las escuelas de Barberà del Vallès, la experiencia fue tan buena que lo repetimos el curso pasado y también el que ahora empieza. Lo que queremos es promocionar Barberà del Vallès como una cantera de talento. Para el décimo aniversario de la Microbiblioteca pensamos hacer también actos especiales, talleres, mayor difusión, aún lo estamos perfilando. Sea como sea, en nuestra historia hemos contado con presentaciones de libros muy importantes del sector, la participación en persona de grandes como Ana María Shua, y esperamos que la ciudad se afiance como decía Mònica en la ciudad del microrrelato.

Logo Microbiblioteca. Foto cedida por Biblioteca Esteve Paluzie.

Soy una amante del microrrelato, no lo puedo negar, así que disfruté de la conversación minuto tras minuto. Mònica me obsequió con un libro dedicado, que ese mismo día coloqué en mi mesita de noche, y de ahí no se va a mover, porque no solo tengo los libros que leo sino también aquellos que quiero tener bien cerca siempre, quizá de noche la inspiración llegue volando del libro a mi cabeza. Héctor se presentó con su amable sonrisa, esa que no se quita ni siquiera para dormir, estoy segura, porque es de esas personas que te transmite tranquilidad y que tiene un pozo inacabable de sabiduría, puedes hablar de cualquier tema con él que de todo sabe, pero además de verdad. Su fino sentido del humor e ironía son su carta de presentación en la mayoría de sus escritos, un maestro del cual siempre aprender.

La conversación fluyó, casi a las dos horas nos dimos cuenta de que el tiempo voló, Guri tuvo que marchar pero los demás aún nos quedamos un rato más dándonos el beneplácito con una mirada cómplice, estábamos disfrutando de la conversación. Me pedí de nuevo un cortado con leche de alpiste y pensé que era lo último que le faltaba a esta cotorra, quizá de ella, de la leche, fuera la culpa de alargar aún más nuestra conversación. Mònica es casi la fuente primaria de información del microrrelato, vivió en primera persona ese momento mágico en el que surgió la chispa, me explicó tantas anécdotas que en muchas ocasiones dejaba de anotar porque me quedaba embobada. La conversación se alargó hasta casi las tres de la tarde, y es que el microrrelato es tan pequeño como un dinosaurio.

BONUS TRACK

Si de una cosa nos dimos cuenta en esta entrevista es de cómo la sociedad actualmente pide impactos, brevedad, y de ahí el éxito del microrrelato. Pero a mí me gustaría saber que has llegado hasta el bonus track, y que has buscado más información del microrrelato “El Dinosaurio” (y darle una vuelta más al título de esta entrevista), si es que no lo conocías, y que estarás de acuerdo conmigo en que Barberà del Vallès es una ciudad sorprendente con gente aún más sorprendente, y que debemos darle impulso, ¿y de dónde puede venir? Pues para empezar del Ayuntamiento de Barberà, sin duda. ¿Cómo? Pues con una mayor dotación económica que ayude a hacer nuevas actividades y con gestos aún más sencillos. Hace poco me contaron que en Logroño, en los autobuses, hay máquinas expendedoras de microrrelatos, ¿os imagináis? Quizá el Ayuntamiento pueda crear una app que nos pudiéramos descargar y leer mientras hacemos cola en el mercado, esperando el bus, en la consulta médica,… es una idea, ahí lo dejo.

Sea como sea, después de hablar con ellos tengo claro que cuando esto nació la ciudad se volcó, diez años después, no podemos ser menos. Vosotros también podéis colaborar, coged lápiz y papel (soy una nostálgica, lo sé, coged la tablet, el ordenador,… lo que queráis) y poneros a escribir un microrrelato, y lo enviáis a la próxima edición del concurso, que está al caer. ¿Hay o no hay talento en Barberà del Vallès?

MÒNICA SEMPERE CREUS

PREMIOS 

•1er. Premio II Concurso de microrrelatos Esta noche te cuento, con el microrrelato “Palabra de honor”, Cantabria 2012

•1er. Premio Concurso de microrrelatos de la microbiblioteca, con el microrrelato “Encargo Real”, Barberà del Vallès 2012

•Finalista anual Concurso de microrrelatos Relatos en Cadena, Cadena SER, con el microrrelato “Benefactores”, Madrid 2013

LIBROS PUBLICADOS

• 2014 – DESPOJOS DEL REC – Libro de microrrelatos, Antología – Bombín Rojo editores.

• 2015 – PEQUEÑOS CUENTOS PARA LEER EN 1 MINUTO – Libro de microrrelats infantiles- Editorial Beascoa. PenguinRandomHouse.

HECTOR DANIEL OLIVERA CAMPOS

PRIMER PREMIO EN:

•Primer Concurso de Microrrelatos ELACT  (Encuentro Literario de Autores de Cartagena), con el microrrelato “Susceptibilidades” (2013).

• V Cibercertamen literario Hipatia de Alejandría de literatura breve, con el relato “Instituto Casandra” (2013).

•III Certamen de Microrrelatos de Historia “Francisco Gijón” con el microrrelato “Amnesia” (2015).

•XI Premio Saigón de Literatura con el micorrelato “Sabotaje”. (2017).

•XV Premio de Relato Corto “El coloquio de los perros” con el relato “Myprivatebareto”. (2017).

•IX Cibercertamen literario Hipatia de Alejandría de literatura breve, con el relato “Carta a Dulcinea”. (2017).

•I Certamen de relato corto Té Cuento, ganador ex aequo, con el relato “La primavera del té”. (2018).

LIBROS PUBLICADOS

• 2014 – Mis letras te seguirán hasta los infiernos – Editorial VL

• 2015 – Podemos y otros relatos indignados – Amazon

• 2018 – Los cuatro jinetes de la epocalípsis – Amazon

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